Es muy agradable que un haya
personas, con iniciativa y ganas para educar a esta sociedad, todos tenemos en común
las ganas de salir de este parvulario, y entrar en una sociedad mas sabia, mas
inteligente en la que desarrollarse.
Interior y exteriormente con
facilidad, tenemos en común una abundante paciencia y misericordia, desarrollada
tras años de trabajo, un trabajo que desde fuera parece fácil y bonito, pero sabemos
lo duro y agotador que es.
Seguimos en el aun así, por
nuestra incansable capacidad para el intento de hacer realidad este deseo, el
tener una sociedad con una buena educación, para que así tengan una gran
calidad de vida cada uno de sus individuos.
Este incansable esfuerzo que
realizamos por amor, es muy valido en cada una de todas las áreas de trabajo.
Con personas, niños, jóvenes,
ya que obtenemos resultados, en esta reflexión pretendo ofrecer métodos para apoyar
a todos aquellos que decidan comenzar o continuar en este respetable oficio,
como educadores sociales.
Como trabajadores por una
educación para todas y cada una de las ramas de este árbol que formamos toda la
sociedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario